h1

La cinta blanca

8 febrero 2010

La respuesta a tantas preguntas del comportamiento humano

La última película del celebre director Haneke pueda provocar cualquier cosa excepto indiferencia. No apta para cualquier público, se hace imprescindible para la videoteca de todo aquel que lejos de quedarse en la superficie sepa ver más allá de las palabras y los hechos.

Y es así. La película ambientada en los años veinte, previos a lo que sería la Gran Guerra, explica de manera metafórica y “sutil” hasta dónde es capaz de llegar la maldad humana.  Un pueblo donde aparentemente reina la armonía comienza a verse sacudido por pérfidos actos a los que nadie sabe ni encuentra explicación ni autor. La historia narrada en primera persona por un profesor que hace de hilo conductor relata este drama donde lo psicológico ataca a la mente de quien con la sensibilidad necesaria se expone a verla. No hay más sangre que la necesaria, los colores se hacen prescindibles y el film es presentado en blanco y negro, aportando una sobrecarga emocional estresante.

El terror representado en humanos que no superan 15 años. Los niños son los principales protagonistas, quienes lejos de la inocencia y la bondad que siempre los caracteriza, se presentan como fríos y calculadores. Magníficos los planos y la fotografía que tan sólo un director como Haneke capta de cada pequeño, donde sin decir nada termina diciéndolo todo. Los silencios se vuelven muy significativos y los diálogos fuera de verborreas  aportan tan sólo aquello que deben aportar. Frases cortas,  determinantes y ruines.

El retrato de las distintas familias donde cada cual es peor que la anterior: violaciones, vejaciones, maltrato, abandonos, envidias, muertes, indiferencias, disciplinas ferreas. La deshumanización hecha película, la explicación a tanto odio, los previos a la  Primera Guerra Mundial. Una película necesaria.

Absténganse a su visionado aquellos que de antemano saben que no alcanzaran a entender más que un diálogo e historia con un inicio, un desarrollo y un final dibujado sobre blanco y negro, ya que podría aburrirles (y mucho). En esta película hay que saber ir más allá de lo que quieren decir las propias palabras. Detenerse y reflexionar sobre cada hecho y dialogo trasladando el coco hasta principios del siglo pasado y compararlo con lo que hasta hoy nos ha llegado acerca de la I Guerra Mundial y la II. Tan sólo así se le puede encontrar sentido.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.